Alejandro Civilotti, Buenos Aires, California, Cello, Christian Baldini, composer, Compositor, Conductor, Eduardo Vassallo, España

Alejandro Civilotti en diálogo con Christian Baldini

Christian Baldini: Conocí a Alejandro Civilotti hace quizás una década, en un concierto que yo estaba dirigiendo en Buenos Aires junto a la Orquesta Sinfónica Nacional. Allí, afortunadamente tuvimos en el programa una pieza de Alejandro (Elegía por Julia Ponce, de Lavapiés). Querido Alejandro, será un placer dirigir el estreno en los Estados Unidos de tu obra para cello y orquesta Auris Concertum, junto al gran Eduardo Vassallo y la UC Davis Symphony Orchestra. Cuéntame por favor, cómo comenzó la génesis de esta pieza? Sé que está relacionada al implante coclear que has recibido, y su dedicación a Su Majestad la Reina Sofía también viene relacionada a su ayuda para garantizar que esta operación sucediera. Me encantaría que nos cuentes el fondo de todo esto.

Alejandro Civilotti: Ante todo gracias por recordar el concierto en que nos conocimos y estrenamos Elegía por Julia Ponce. Es un gran recuerdo para mí también!

Respecto a Auris Concertum: 

Esta obra fue escrita en el lapsus entre el momento en que me llaman de la Fundación García Ibáñes a instancias de la Casa Real, para notificarme que van a realizarme los estudios previos a realizarme el Implante Coclear. Su nombre está relacionado con una publicación que se llamaba “Auris” que pude hojear mientras esperaba a ser atendido, y a modo de comentario he de decir que el ciclo Auris tiene dos obras: la primera es la que ahora se estrena en EEUU, para Violoncello y gran orquesta, y la segunda, escrita luego de haber sido implantado titulada “Auris Resonantiam”, que es para Violín y gran orquesta. las dos obras forman una pareja.

El tiempo previo a la intervención fue de poco más que un mes o mes y medio, fue el tiempo que llevó la composición de la obra. La misma la terminé la mañana en que iba a ingresar al quirófano. Así que gran parte de lo que esa obra cuenta, está teñida de lo que sentí en ese momento, en que oscilaba entre una gran expectativa e ilusión, y a la vez temor, nostalgia, en fin, un sin número de sensaciones. Es como si en esos días -y por lo tanto en esa obra- estuviera sometido a un carrusel de sentimientos e imágenes de una parte importante de mi vida. Por lo tanto, ya que toda obra es un trozo de nuestra biografía, decidí volcar todo eso en una obra dónde a modo de símbolo, un protagonista se enfrentara a todo eso. Y me pareció el Cello el instrumento más adecuado por sus posibilidades expresivas, sus recursos y además porque era conocido que la Reina tenía predilección por el instrumento, y a modo de agradecimiento pensé en escribir la obra, como un gesto de buena educación: más bien soy anti monárquico! La segunda del ciclo está dedicada a los médicos que me intervinieron y a la Fundación García Ibáñez en su conjunto.   

CB: Cómo era tu vida antes del implante, y cómo te ha cambiado desde allí? Musicalmente has sentido que las cosas son diferentes a raíz de estos cambios?

AC: Lo que principalmente ha cambiado es en la comunicación con las personas. Por poner un ejemplo, yo estuve doce años sin poder atender el teléfono…. respecto a la audición musical, ha mejorado mucho, sobre todo en cuanto a lo que escucho en la parcela rítmica, que se escucha perfecto, un poco menos en la cuestión melódica y armónica. El implante coclear es algo que se crea a partir de investigaciones tendientes a intentar que los niños que nacen sordos, no sean a la vez mudos. Así que pone todo su acento en el lenguaje; aunque lógicamente todo ha ido mejorando desde mi intervención. Pero la música abarca frecuencias que difícilmente puedan ser  cubiertas en su totalidad por un implante que en definitiva es un reemplazo del oído. Pero es un gran avance y en mi caso me supuso un disparador motivacional. Pero he de decir que desde hace muchos años, tal vez a causa de este problema, me habitué a atender mi oido interno: escucho internamente, y hasta con los ojos cuando miro una partitura, y eso lo veo una ventaja.

CB: Cómo describirías tu música para alguien que nunca la ha escuchado?

AC: Resulta difícil responder a esa pregunta, ya que a mi entender no escuchamos sólamente con el oído, escuchamos con la cultura, es decir, escuchamos con la que hemos escuchado! Tal vez la mejor descripción posible, que no soy yo el más indicado en hacerla, es que es música que cree en la melodía, aunque ésta sea con una gran carga disonante, con una cierta agresividad… Me atrae mucho la cuestión del timbre y sus posibilidades expresivas, el ritmo. Es una música que no sirve como música de fondo, para poder pensar en otra cosa: intenta activar la complicidad del oyente, atrapar su atención. En todo caso, con errores y aciertos, intento defender la idea de que la música es transversal, su naturaleza es generar ese punto de encuentro sensible entre el que la crea, el que la interpreta y el que la recibe. Su sentido está en esa comunicación, y hasta diría que toda estrategia como forma, es la manera posible que ha encontrado quien la ha creado para llegar al público. Todo lo que escribo está orientada en ese sentido y confieso, hasta imagino la luz y la situación de escena a la hora es escribir una música.

CB: Sé que también te interesa la ópera. ¿Me contarías acerca de proyectos que te gustaría componer? ¿En dónde buscas tu inspiración?

AC: La ópera es una parte muy importante en mi creación. Es un lugar en que confluyen mis ideas, tanto musicales como de otra índole. He escrito bastante, aunque al ser un terreno en que se hace necesaria la inversión de grandes presupuestos, son de difícil salida.

Ahora mismo estoy escribiendo lo que sería mi quinta ópera: sobre la historia de Faetón, un ser perteneciente a la mitología griega que es el creador de la Vía Láctea. será una ópera en tres actos y trabajo sobre un excelente libreto del excelente maestro, que es a la vez experto en literatura y cine, a la vez músico – toca bandoneón – Gustavo Provitina, de Argentina.

También estoy trabajando en un tríptico, una ópera en tres actos con una historia diferente en cada acto, pero que configuren una mirada digamos cosmogónica. De ella hay escrito un acto y la mitad de otro. Sus historias serán un fragmento del cuento de Oscar Wilde “El ruiseñor y la rosa”, el otro será un mito solar de vinculación con el mundo griego, y el tercero será sobre la idea cosmogónica del pueblo Wichi, originario del gran Chaco americano. De esta tercera parte ya hay escrita mucha música, pero aún se está elaborando el libreto.

Después tengo dos óperas de cámara, una se ha llevado a la escena en 2007 en Badalona (Barcelona), dentro del contexto Teatro por la identidad de las Abuelas de Plaza de Mayo, y la segunda titulada “La escala”, ópera de cámara que trata sobre el tema identitario del pueblo catalán. Las historias y sus correspondientes  libretos de estas dos óperas, las realizó mi hijo Diego Civilotti, con el cual llevamos toda una vida de relación creativa, pues él es Filósofo muy vinculado al tema de la creación artística, además es músico y escritor. Con él realizamos tal vez el trabajo de mayor envergadura en ese terreno: la obra escénico musical titulada “Karaí, el héroe”, realizada sobre la novela del gran escritor y antropólogo argentino Adolfo Colombres. Obra de tres horas de duración, en tres actos.

Y hay en proyecto dos óperas más, una será una mirada contemporánea de Las Bacantes.

Además de estas obras, y atendiendo a algo que atraviesa todo lo que hago, que es mi interés por  las causas sociales (diría que más del 80% de lo que he escrito está dentro de esa órbita de “lo social”), estoy preparando la creación de una obra sobre Armenia: será para gran orquesta con Violín concertante.

CB: Qué consejos le darías a jóvenes compositores que están iniciándose en esta carrera?

AC: Lo primera es que ésto no es una carrera…ja.ja. Para mí es una herramienta para narrar lo que vemos y sentimos frente a eso que vemos. Una narrativa posible sobre un trozo de nuestra biografía. Por lo tanto mis consejos van en el sentido que intentar construir su propia narrativa personal. Escuchar mucha música, lo digo siempre, escuchamos con la cultura y aquello que pasa a formar patrimonio de lo que es bello, en realidad es aquello que podemos reconocer, aquello que hemos escuchado, escuchamos con lo escuchado! Leer muchos libros, acercarse a las artes plásticas, en fin, abrirse a todo lo que ocurre para luego, desde la sensibilidad personal, desde una identificación sensible, elegir el camino.

La búsqueda de los elementos técnicos, con ser importantes y que hay que obviamente asumirlos, son simplemente herramientas, tal como dice un poema de estética taoista ” el propósito las palabras es transmitir ideas, una vez transmitidas éstas, las palabras se olvidan…”, las palabras-técnica, es algo que hay “que olvidar” y centrar nuestra atención en la idea. Algo así como no cometer el error de señalar la luna y mirarse el dedo. 

CB: Muchas gracias, desde ya. Será un placer dirigir tu música nuevamente!

AC: El placer es mío! Me hace gran ilusión esta interpretación en calidad de estreno en EEUU, en manos de tu excelente trabajo de dirección, y en la maravillosa interpretación en cello sólo, del gran Maestro Eduardo Vassallo a quien me une una profunda amistad y admiración sin límites. 

Alejandro Civilotti (foto de cortesía)

Alejandro Civilotti (La Plata, Argentina, 1959)

Compositor argentino nacionalizado español, Alejandro Civilotti (1959) es profesor del Conservatorio de Badalona donde imparte desde 1988 armonía, contrapunto y composición y de la Escuela Superior del Taller de Músics, donde imparte orquestación. A partir de 1977 realizó estudios de armonía, contrapunto y composición en su ciudad natal con Enrique Gerardi, discípulo de Alberto Ginastera y de Nadia Boulanger. Al finalizar esa formación a finales de 1984, Civilotti viajó a Barcelona, donde comenzó a estudiar composición e instrumentación con Josep Soler, discípulo de René Leibowitz en París y de Cristòfor Taltabull en Barcelona. Entre otros, ha sido Premio Reina Sofía de Composición, Premio Ciudad de Barcelona, Premio de Composición Casa de las Américas y Premio Internacional Ciutat de Tarragona. Asimismo, ha recibido encargos de instituciones nacionales e internacionales, como el Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (CDMC) o el Ministerio de Cultura de Francia.

Su extenso catálogo cuenta con obra vocal, de cámara, para piano, ópera, música para cine, obra para orquesta… y 7 sinfonías que abarcan su etapa de madurez, desde la Sinfonía n.º 1 (1985) hasta la dedicada a sus padres Sinfonía “Requiem” n.º 7 (2018). Entre sus estrenos recientes destaca el de Solitudes en el Ciclo de cámara de la London Symphony Orchestra, Aché para actriz declamando, violonchelo solo y sexteto de percusión el la temporada de cámara de la City of Birmingham Symphony Orchestra, y el de Letanías para violonchelo y piano, por Marc Renau dentro del proyecto catalán “El violoncel desconegut”. En diciembre de 2022, tendrá lugar el estreno de Cosmos para Orquesta Sinfónica, dedicada a Michel Onfray, por la Philharmonisches Staatsorchester de Mainz bajo la dirección de Daniel Montané. 

Alejandro Civilotti (La Plata, Argentina, 1959)

Alejandro Civilotti was born in La Plata in 1959 and has spent most of his professional career in Spain. He has been a professor of harmony, counterpoint and composition since 1988 at the Badalona Conservatory of Music, and he is professor of orchestration at the Taller de Músics Bachelor of Music. From 1977 onwards, he studied harmony, counterpoint and composition for five years in his hometown under Enrique Gerardi, a pupil of Alberto Ginastera and Nadia Boulanger. After finishing his training at the end of 1984, Civilotti travelled to Barcelona, where he began to study composition and instrumentation under Josep Soler, a pupil of René Leibowitz in Paris and Cristòfor Taltabull in Barcelona and one of the most important composers of his generation in Spain. Among others, he won the Queen Sofía Composition Prize, the City of Barcelona Award. He also received some commissions from the Centre for the Dissemination of Contemporary Music (CDMC) for the International Contemporary Music Festival of Alicante, and a commission from the French Ministry of Culture.

His extensive list of works includes many compositions for voice, for piano, for orchestra, music for cinema, opera, etc., as well as seven symphonies that encompass his mature period, from Symphony No. 1 (1985) to the symphony dedicated to his parents Symphony No. 7: Requiem (2018). Among his most recent world premieres are Solitudes in the chamber season of the London Symphony Orchestra, and Aché for actress reciting, solo violoncello and percussion sextet with Eduardo Vasallo as a cello soloist during the chamber season of the City of Birmingham Symphony Orchestra. Next December 2nd will be premiered his work Cosmos for Symphony Orchestra with the Philharmonisches Staatsorchester de Mainz under the direction of Daniel Montané.

Anibal Troilo, Beauty, Buenos Aires, California, Cello, Christian Baldini, Concerto, Conductor, Eduardo Vassallo, Experimental

Eduardo Vassallo in Conversation with Christian Baldini

On November 19, 2022, I will have the pleasure of welcoming the wonderful cellist Eduardo Vassallo as our soloist in Alejandro Civilotti’s work “Auris Concertum”, with the UC Davis Symphony Orchestra at the Mondavi Center. I had the opportunity of asking Eduardo some questions, and below are his answers.

Christian Baldini: Dear Eduardo, what a pleasure to have you with us here in Davis to perform as our soloist in Alejandro Civilotti’s work for cello and orchestra “Auris Concertum”. I know you played the world première performance of this piece with the Buenos Aires Philharmonic. Tell us, why is this piece so special to you? How would you describe it to someone who doesn’t know it?

Eduardo Vassallo: It is a great pleasure to be here with you guys.
Yes indeed I did the world première of this amazing piece.
On saturday will be the USA premier.
This piece is very special because it was written during a terrible time for Alejandro; he won the Queen Sofia Competition (Spain);at that time he started losing his hearing and by the time the Queen gave him the prize he couldn’t hear anymore; She was shocked by the situation and a few weeks later he got a call from the Palace with an invitation to go and see the Queen’s doctors. They couldn’t do much but the only possible hope was a Cochlear Transplant, (One of the first in Spain at that time). The Queen Sofia paid for the operation.
The “Auris Concertum” was written as a thanks to Her Majesty Queen Sofia. He started working as soon as  he new about the operation and  finished it on the morning one hour before going to the hospital.
Without knowing what the outcome would be, this piece  is full of desperation,  anger, memories and hope.
I love very much the language, using all the registers of the cello is very challenging not only for the soloist but also for the orchestra.

CB: Tell us more about the composer, Alejandro Civilotti. How did you become acquainted with his music? Has your relationship with him evolved over time?

EV: We met many years ago, he is a very interesting person and we got on really well together. He invited me to participate in a very interesting project in Formosa North East of Argentina, a province without any classical music connection; he moved from Barcelona for more that 5 years, I used to go once every year to play chamber music and to supervised the creation of the “Tecnicatura de Musica”. The programme after much work it is up and running!!!!!
We became very good friends and I have played many of his pieces, in Birmingham, Buenos Aires, Brazil and Barcelona.

CB: Last month we had the pleasure of hosting at the Mondavi Center the wonderful orchestra that you play in, the City of Birmingham Symphony Orchestra. You have been their principal cello for quite some time now, playing under revered music directors such as Sir Simon Rattle, Andris Nelsons, Sakari Oramo, and now Mirga Gražinytė-Tyla. Could you share with us some anecdotes or amazing experiences that you may recall from playing in (and from being one of the leaders of) this wonderful orchestra?


EV: I considered myself lucky to have worked with these great musicians.  For me the most important thing was to witness the way an orchestra matures and moves on; each music director brought some different creativity and they each helped making the orchestra feel alive and with a purpose.

CB: You have played a lot of new music in Birmingham. Simon Rattle was a champion of promoting living composers. Are there any composers, works or experiences that you remember very fondly from this?

EV: Many, very difficult to single one out but the cycle Towards the Millennium was spectacular, it last 10 years with concerts in Cardiff, London, Birmingham and Vienna.
We started in 1990, and finished in the year 2000; each year we would be playing pieces from that decade, in 1990 we will played pieces from 1900 to 1910; in 1991 pieces from 1910 to 1920; finishing with the millennium playing pieces that had just been written!!! It was unique and I am very proud of having been a part of it.

CB: Thank you so much for your time and great answers. I look forward to sharing your wonderful musicianship with our audiences this coming weekend here in Davis!

EV: Looking forward to seeing you all there in this beautiful hall. I hope you enjoy my playing!!!

Eduardo Vassallo
Born in Buenos Aires, Argentina, by the age of 17 Eduardo Vassallo was a founder member of the String Quartet of the National Radio, and the solo cellist of the National Symphony Orchestra. Not long after, he came to Europe to study at the International Menuhin Music Academy in Switzerland, where, as a key member of the Camerata Lysy Gstaad he took part in numerous recordings, and toured throughout the world with Sir Yehudi Menuhin and Alberto Lysy.
From there Eduardo moved to Germany, where he became increasingly active in the field of contemporary music as a member of the WNC Ensemble für Moderne Musik. In 1989 he became Principal Cellist of the City of Birmingham Symphony Orchestra, firstly under the musical direction of Sir Simon Rattle, then Sakari Oramo, Andris Nelsons and Mirga Grazinyte-Tyla, then as of next season, Kazuki Yamada. He was one of the founding directors of the Birmingham Ensemble (a chamber group drawn from the ranks of the CBSO). He has also guest led the cello sections of most of the main British symphony orchestras.
As a soloist Eduardo has given recitals throughout Europe and South America, and has appeared frequently with orchestras including several major concertos with the CBSO. In England he gave the world premieres of the Sonata for cello and piano and the Duo no. 2 for violin and cello by his compatriot Jorge Bosso, and the Sinfonia Concertante by Indian composer Vanraj Bhatia, and he performed the UK premiere of “Azul” by Osvaldo Golijov. In Buenos Aires his world premieres include the cello concerto “Auris Concertum” by Argentine Alejandro Civilloti with the Philharmonic Orchestra of Buenos Aires, and the Grand Tango by Astor Piazzolla.
In 2009, he formed a collaboration with Tim Garland (saxophone) and Marcelo Nisinmam (bandoneon) to create a multimedia jazz/tango fusion show called Transtango, first performed in the Bloomsbury Theatre in London, then at various festivals around the country (Salisbury Festival, Vamos Festival Newcastle, Buxton Festival etc). As a result of this collaboration, the CBSO commissioned Tim Garland to write a double concerto for cello and saxophone to celebrate Eduardo’s 20 years in the orchestra, which he performed with the composer under the direction of Christian Jarvi.
Eduardo Vassallo has 2 solo recital CDs, “Latin American Masters” on the ASV label, and “Tangos by Piazzolla” on the Somm label.
His love for the tango caused him to form “El Ultimo Tango”, a quintet dedicated to music from Buenos Aires, with which group he has released 3 CDs He was also a guest artist on the CD “Conception” by the jazz fusion John Turville Trio.
Eduardo taught for 32 years at the Royal Northern College of Music, and still teaches at the Royal Birmingham Conservatoire, and has taught at summer courses in Switzerland, Portugal, Spain, England, and South America. He has regularly participated in the International Festival of Chamber Music in Formosa, Argentina, and Femusc in Brazil, and is the founder and director of the Latin-American Cello Festival, which takes place every 2 years in Buenos Aires.
In 2014, he became the Musical Patron of Rutland Sinfonia.
Eduardo Vassallo plays a Paolo Testore cello made in Milan 1710 and a Ferdinando Gagliano cello made in Napoli 1792.


Buenos Aires, Christian Baldini, Compositora, Conductor, violin

Javier Weintraub en diálogo con Christian Baldini

El próximo 5 de Agosto (de 2022) tendré el placer de dirigir la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto” en el Auditorio Nacional del CCK, en un programa que presenta obras de Victor Lavallén y de María Laura Antonelli. “Criaturas del fuego” es una obra para violín y orquesta, y va a contar con el excelente violinista argentino Javier Weintraub como solista. Debajo hay una breve entrevista con Javier acerca de la obra.

Christian Baldini: Querido Javier, cómo comenzó el proyecto de “Criaturas de fuego”? Hoy en día no es tan habitual que los compositores (sobre todo en Argentina) escriban un concierto para violín y orquesta. Tampoco es tan habitual que en Argentina se encarguen obras a nuestros compositores. Tuviste mucho que ver en lograr este encargo para María Laura Antonelli? Tuviste mucha comunicación con María Laura en cuanto a la obra mientras ella la estaba escribiendo?

Javier Weintraub: No solo no es habitual la composición de un concierto para violín y orquesta de estas características, sino que además debe ser unos pocos conciertos escritos por una compositora mujer, cosa que muestra de alguna manera el cambio de los tiempos, o mejor dicho, la distribución de espacios que hasta hace poco era casi reservada para los hombres.  

La obra fue encargada por el Ministerio de Cultura a través de la Dirección Nacional de Organismos Estables. Es extraordinario que la Orquesta tenga como función encargar obras originales, porque abre un espacio único para los compositores argentinos. 

En cuanto al intercambio que tuvimos con María Laura, fue fluido sobre todo al final del proceso, en donde me fue compartiendo el progreso de la obra. Para mi fue la primera vez que me encontré con la posibilidad de ver el nacimiento de una composición, y la verdad es que me dio la sensación de que es la misma energía la que necesita una creación artística para nacer, que la que requiere cualquier otro formato vital, como una planta o algún animal. Nacen, crecen, toman forman.

CB: Qué le contarías al público acerca de ésta obra? Cuáles son algunas de sus características que la hacen única?

JW:  En principio me surge destacar el lenguaje que mezcla las características más europeas de los conciertos para violín conocidos, con el tango argentino. No es que el tango aparezca de manera explícita, pero hay algo que requiere el toque de los instrumentos y los tiempos de la orquesta, que de alguna manera casi obligan a a sacar de adentro el estilo porteño y citadino.  Es más que destacable, también, la hermosa idea de construir el segundo movimiento sobre la base de un dúo de violín y timbal que genera una tensión extraordinaria hasta la entrada de la orquesta casi hacia el final.

CB: Cómo fueron tus comienzos con la música? Quienes fueron tus grandes influencias (tanto maestros como colegas)?

JW: Mi encuentro con el violín fue gracias a mi hermano mayor, ex director de orquesta y actual psicólogo, que en algún momento de nuestra niñez comenzó a explicarme cómo estaban constituidas las sonatas y partitas de Bach para violín solo. Esos momentos, que eran casi un juego, me armaron una base musical muy amorosa, que recuerdo hasta hoy. Al poco tiempo estaba estudiando violín con Cristina Monasterolo, después con Ljerko Spiller y finalmente con Rafael Gíntoli. Mis influencias fueron variadas, porque como argentino tengo esa característica de estar alimentado por muchas músicas distintas. Tal vez el tango es el mejor resumen de esa influencia, porque se nutre de tantas músicas, que ese tapiz de estilos termina despertando la intriga de indagar en cantidades de formatos musicales distintos. 

    Yo creo que las personas que más me han influido son aquellas que tuve cerca en mi formación. Rafael Gíntoli sin duda fue y es una gran inspiración para mí en cuanto a lo referido a la enseñanza del instrumento y al manejo de la profesión. Manfredo Kremer fue también un pilar importante en relación al estudio de la música antigua, un estilo que me llama poderosamente todo el tiempo. Y después los colegas mas cercanos con los que aprendo todo el tiempo compartiendo proyectos. Tengo la suerte de ser contemporáneo de grandes músicos e instrumentistas.

CB: Qué consejos le darías a alguien que está empezando con la música y que busca convertirse en un violinista profesional? Cuáles son las mejores maneras de lidiar con  las frustraciones y fracasos que indudablemente le afectan a todo el mundo en algún momento de sus vidas?

JW: Yo tiendo a buscarle la trascendencia a todo lo que hago, es decir, ¿qué es lo que me deja de enseñanza mas allá del resultado que busco, aquello que estoy encarando? La música, y los instrumentos son recursos de búsqueda profunda para cualquier persona, y yo creo que es importante intentar despegarse de la meta y sumergirse profundamente en el camino. Siempre digo en broma, cuando me preguntan por mi carrera, que si yo hubiera querido correr carreras les hubiera pedido un Karting a mis padres, y no un violín. Es verdad que hay ciertas señales que nos marcan que vamos bien por dónde vamos, y esas señales son disfrutables por supuesto (como este concierto que vamos encarar el 5 de Agosto), pero creo que el mejor síntoma de que voy por buen camino es la felicidad y entusiasmo que siento al hacer las cosas. Empezar con felicidad y entusiasmo, seguir con felicidad y entusiasmo, y, porque la vida es así, en algún momento terminar con felicidad y entusiasmo. 

Cuando pienso en la frustración, siento que el violín es el rey. Es un instrumento para practicar el frustrarse, sobre todo al principio. Pero, aunque no parezca, yo creo que eso es muy bueno, porque como decís vos, la frustración y los fracasos son parte de la cuestión, y es bueno aprender de ellos. Hace mucho, un querido amigo que ya no está me dijo algo que cambió radicalmente mi observación sobre los procesos de aprendizaje. Hablando sobre la afinación en los instrumentos de cuerda frotada, me dijo que él creía que, al igual que todo en la vida tiende a la armonía, uno tiende a la afinación, entonces la desafinación no existía en su filosofía de enseñanza, sino que lo que existía era el acercarse cada vez mas a la afinación. Esto puede aplicarse a todo en la vida. Uno puede pensar que los pasos equivocados no existen, sino que existen los pasos perfeccionándose cada vez mas y mas. 

CB: Muchas gracias por tu tiempo Javier, y especialmente por el trabajo extraordinario que has hecho con esta nueva obra. Creo que la compositora y la gente en el público van a estar muy felices, y  para mí ha sido un gran placer trabajar con vos.

JW: Para mí estos días van a quedar en la vitrina de los recuerdos de mi vida. Una oportunidad única para un violinista, no solo estrenar un concierto, sino trabajar tan cerca con músicos tan increíbles. Miles de gracias por esta experiencia compartida!

Javier Weintraub

Violinista versátil, se ha sumergido en gran cantidad de estilos a lo largo de su carrera. Comenzó sus estudios a la edad de ocho años en el Conservatorio Nacional López Buchardo, del cual es egresado como Profesor Nacional de música y Licenciado en Artes Musicales con especialización en violín, y fueron sus maestros Cristina Monasterolo, Ljerko Spiller y Rafael Gintolli.

Integró numerosas orquestas de cámara y sinfónicas como la Orquesta de Cámara Crescendo, la Orquesta Sinfónica Juvenil de Radio Nacional, la Orquesta Sinfónica Franco-Argentina, La Orquesta de cámara de Lyon, Francia, la Orquesta de Cámara Scherzo. Realizó gran cantidad de conciertos como solista, ejecutando las obras más reconocibles del repertorio violinístico, como por ejemplo los conciertos para violín de Mendelshon, Tchaikovski, las estaciones de Vivaldi, los conciertos de Bach, etc.

En 1996 gana por concurso el puesto de primer violín en la Orquesta de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, la cual integra actualmente. A partir de ese momento comienza a tener una importante actividad como violinista de tango, realizando conciertos como integrante en una gran cantidad de grupos protagonistas de la escena porteña como El Arranque, Decarísimo, el Noneto de Osvaldo Piro, el Sexteto de Fernando Marzan, el dúo Weintraub-Greco, entre otros. Fue integrante de importantes espectáculos como Rojo Tango en el hotel Faena, Tango Dance Premiun que se llevó a cabo en 60 ciudades de Japón, y Los Ojos de la Traición, opera Tango presentada en el Auditorio del Hotel Sheraton, codirigido con Verónica Vidán y de idea compartida con Fausto Lomba. Entre 1997 y el 2013 realizó giras por Estados Unidos, Japón, España, Alemania, Suiza, Inglaterra, Italia, Francia, Suecia, Holanda, Finlandia, Venezuela, Chile y Colombia, Vietnam, Cuba entre otros, llevando la música argentina a las principales salas de estos países.

En el año 1999 es convocado por Ricardo Masun para integrar, como primer violín, el ensamble de música Barroca Latinoamericana Louis Berger y comienza así su incursión en la música antigua. Con el ensamble Luis Berger realiza giras a Bolivia, Paraguay, Francia, Italia e Inglaterra. Graba dos discos en París, uno de los cuales obtiene el primer premio especializado de la crítica francesa en el año 2006.

Ha sido fundador e integrante de numerosos grupos de música antigua, como el ensamble Ecos lejanos, el ensamble Dulcis Fidius, especializado en música de los siglos XVI y XVII, el Dúo Weintraub-Cativiela o La Compañía de la Luces entre otros. Estudió violín barroco con Manfredo Kraemer y en el año 2012 adquiere su violín Aegidius Klosz de 1767, con el cual realiza sus conciertos actualmente.

Su actividad como solista en todo tipo de conciertos y espectáculos es permanente e intensa. Durante el año 2013 y 2014 ha sido invitado para dar conciertos y espectáculos en salas de Argentina, Francia, Italia. Durante los años 2012 y 2016 escribe el material “Estudios y Caprichos tangueros”, obra integral de 24 estudios para violín sólo progresivos, basados en tangos tradicionales y tangos nuevos, fusionados con la más alta técnica virtuosa en el violín. Este material fue editado en formato de libro de partituras por la editorial Melos en el año 2016

Entre sus grabaciones se encuentra el disco Furias (Acqua Records 2017), siendo ésta la primer versión de las sonatas de Euyene Ysaye para violín sólo editadas en Latinoamérica.

Por otro lado desarrolla una intensa actividad como escritor, participando en distintos espacios literarios propios y de diferentes autores. Durante el año 2019 edita su primer libro “De tu piel esas Flores“

Durante el año 2020 realizó junto con Rafael Gintoli el proyecto “El violín en el Tango“, una serie de nueve videos para la prestigiosa plataforma Suiza iClassical Academy, y durante el año 2021 coprodujo junto a Julián Caeiro el programa de cocina y música “Plato Forte, la cocina de la música“

Anibal Troilo, Buenos Aires, Christian Baldini, Tanto

Victor Lavallén en diálogo con Christian Baldini

El próximo 5 de Agosto (de 2022) tendré el placer de dirigir la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, en un programa que presenta obras de Victor Lavallén y de María Laura Antonelli. “Lavallén Sinfónico” es una Suite sinfónica con 11 tangos de este gran compositor y bandoneonista que ha tocado con todos los grandes, incluyendo sus 10 años como arreglador y bandoneonista de Osvaldo Pugliese. Diego Schissi ha realizado estos arreglos sinfónicos, y tendremos al Quinteto Lavallén como solistas al frente de la orquesta (Victor Lavallén, Diego Schissi, Juan Pablo Navarro, Guillermo Rubino y Alejandro Bruschini). Nos hemos sentado a conversar con el Maestro Victor Lavallén (quien a sus 86 años muy humildemente me insiste que por favor lo trate de “vos”) para charlar sobre este interesantísimo proyecto y música en general. Debajo están las respuestas.

Comienzo esta entrevista comentándole al Maestro Lavallén que hace pocos días, almorzando con mi amigo Juan Pablo Jofré (luego de habernos presentado juntos con la Orquesta Sinfónica Nacional en Buenos Aires), le comenté del proyecto que haríamos con Victor. Juan Pablo es un gran bandoneonista y compositor argentino que vive en los Estados Unidos hace unos 15 años, y que trabaja por todo el mundo. Cuando le conté del concierto con Victor Lavallén, Juan Pablo me dijo “No te puedo creer! Victor es el más grande. El mejor de todos. Nos pasa el trapo a todos.” Esa humildad de Juan Pablo está totalmente en coincidencia con la gran humildad que tiene el Maestro Lavallén, quien es realmente una parte viviente de nuestra cultura musical como argentinos, y como amantes del tango.

Christian Baldini: Querido Victor, contame por favor acerca de tu experiencia no solamente como uno de los más grandes virtuosos del bandoneón, sino también como arreglador de varias de las grandes orquestas de tango, incluída la de Pugliese!

Victor Lavallén: Si bueno, yo te digo, yo comencé a los 14 años a trabajar profesionalmente. En la década del ’50 había muy pocos músicos. Yo había estudiado en Rosario primero con mi tío, y después en Buenos Aires con Eladio Blanco, que tocaba con D’Arienzo. Al año o algo así me puso en una orquesta. Cuando me pusieron la música delante, yo empecé a llenar todos los silencios. “Pibe venga”, me dijeron. No se tuteaba antes. Yo tenía 14 años pero parecía que tenía 18. Me dicen “Usted se dió cuenta que no dió una, no?”  Y ahí me echaron. Pero una semana después me llamó mi maestro y me dijo que en la orquesta no conseguían a nadie entonces me llamaron a mí. Entré y me quedé dos años. Era muy difícil ehh… Había cosas como con siete bemoles para solo de bandoneón… 

Después de ahí empecé con Miguel Caló. Ahí estaba Julián Plaza, estaba Bajour. Después con Atilio Stampone. Y con Franchini. Todo lo que está grabado lo grabé yo. Y con el flaco Paz. 

Christian Baldini: Cuando yo le cuente a mi viejo todo esto no lo va a poder creer. A mi viejo le gusta muchísimo el tango y conoce mucho de su historia.

Victor Lavallén: Y si… te digo, yo estaba en un momento en cinco orquestas. Me levantaba a las 10am y volvía a las 5am. Estuve con un montón, hasta que después… un día me fui a Radio El Mundo. Y me encontré con Romero, el pianista de Pugliese. Me pidió que pusiera mi nombre. Había tipos muy conocidos, que eran carteles. A la semana me llamaron a mí. Me citan en la radio, Radio Splendid. Me preguntaron: “usted escribe”, y yo dije que sí, aunque en realidad no había hecho casi nada. Y me pidieron que hiciera un arreglo de “Gallo ciego”. Y bueno, dije. Pero yo no estaba en la onda todavía. Y le digo, che, como hago acá? Y le preguntaba a Ruggiero y a Pitani, y a todos les pedía ayuda para hacer el arreglo. Y salió. Zafó. Después me dice Sergio Maciel, por ahí vamos a Rusia, y necesito que me hagas un arreglo del tango “El pañuelito”. Y con ese ya me mandé solo. Y cuando volvimos de Rusia, el éxito era “El pañuelito”.

Y en ese interín, se va De Marco. Y me preguntan a mí, y lo recomendé a Julián Plaza. Ellos no querían carteles. Por eso me habían contratado a mí que no me conocía nadie! Y después empecé a estudiar. Estudié con Rovira, estudié con el Maestro Nistal, ahí por Congreso. Después con Juan Carlos Cirigliano. Pero yo ya sabía para ese entonces. Yo con Pugliese probaba todo. Y a veces me decía “pero pibe, no se piante”, porque yo me rajaba. Estuve 10 años con Pugliese.

Después en el sexteto, con Osvaldo Ruggiero. Estuve con un montón de orquestas.

Después apareció Forever Tango. Juntos con Marconi, estabamos en la televisión y nos fuimos tres veces a Londres. Con Walter Ríos. Había dos orquestas, en Londres y en San Francisco. Y Ríos se fue y me puse a dirigir esa orquesta 18 años. Y después estuve a cargo de la orquesta escuela. (la Emilio Balcarce)

Después grabé lo mío, con Luis Bravo.

CB: Y con la orquesta escuela cuántos años ha estado?

VL: Desde el 2011. Primero estaba Emilio Balcarce. Después vino Marconi. Y después de Marconi me llamaron a mí, y estoy desde el 2011.

CB: Y aparte es una orquesta impresionante a la cual viene gente a formarse en la tradición tanguera de todo el mundo, verdad? Yo conozco a una pianista Coreana (Sumi Lee) que vive en San Francisco y que vino a hacer la orquesta escuela. Ahora conozco a un Puertorriqueño (Ishtar Hernandez) que también está haciendo el programa. Cómo sucede esto?

VL: Suena una barbaridad, son todos buenos músicos, y aparte son todos pibes jóvenes, que vienen de todos lados! Venite a un ensayo! 

CB: Me encantaría, cuando?

VL: Venite el miércoles 3.

CB: Perfecto, muchas gracias! 

VL: Hoy me tuve que levantar a las siete y no dormí nada (para llegar a tiempo al ensayo con la Orquesta Nacional de Música Argentina)

CB: Una pregunta importante: el tango, que significa para vos?

VL: El tango es todo para mí! Yo nací en una familia de tango, en Rosario y mi papá tenía una orquesta de tango. Mis tíos eran todos músicos. El tango para mí es lo máximo.

Pero yo al principio, vivía en Gorriti y Bustamente. Y a una cuadra vivía el gordo Pichuco. Y yo tocaba la trompeta, me gustaba mucho el jazz. Pero a mi mamá le llenaron la cabeza que era peligroso, y no era bueno para los pulmones. Con lo del bandoneón también trataron de convencerla que era malo. Pero después me fuí a Rosario a estudiar con mi tío, y cuando volví, arranqué con Eladio Blanco. Yo tengo 86!

CB: Qué consejos le darías a la gente joven que está arrancando y tratando de iniciarse en una carrera en el tango?

VL: Yo pienso que está bien, que tienen que estudiar como hacen ahora, que antes no se estudiaba tanto. Pero tienen que fijarse en no desvirtuar el género. Entonces hacen todos Piazzolla o más que Piazzolla. Y Piazzolla es melódico aparte. Los que son muy contemporáneos no se entiende nada. Hay que investigar y escuchar mucho. A las orquestas. Las orquestas de antes eran muy modernas. Parece que son las de ahora. Hay que escuchar a Miguel Caló, Franchini, Osvaldo Pugliese. Era muy avanzado. 

CB: Cómo lo describiría a Pugliese?

VL: La idea de Pugliese era muy avanzada. Esa yo también la hubiera querido hacer. Tener una orquesta pero que escribieran todos. Encontrarle una forma. Lo que hizo Pugliese. Por la forma de él, todos fueron a parar ahí. Después había muchos que ponían lo propio. Julián Plaza, Ruggiero, yo, Balcarce, y también Julio Carrasco que era un violinista que no era muy conocido. Pero el tipo sabía un montón. Yo le preguntaba todo a él al principio.Los pibes de ahora me gustan mucho. Les interesa el género. No lo toman como una cosa así nomás. Vas a ver como te va a gustar el ensayo. Me gustaría que vinieras.


CB: Y por supuesto que voy a ir, ahí nos vemos! Maestro, ha sido un placer impresionante. Me siento muy privilegiado de estar colaborando juntos en este hermoso programa que presenta tus tangos con vos mismo como solista.

VL: Que gusto che, encantado, y va a salir muy bien esto!

Victor Lavallén

Victor Lavallén

Nació en Rosario, provincia de Santa Fe. Debieron pasar algo más de cincuenta años para que decidiera dejar de ser «un muchacho de la orquesta», ocupando un lugar en la línea de bandoneones. En varias oportunidades declaró ser persona de bajo perfil, quizás el ideal para ser invitado por algunos directores como refuerzo para las grabaciones o, como ocurre en la actualidad, ser el director de la Orquesta Escuela Emilio Balcarce, o bien director de la Orquesta de la Municipalidad de Lomas de Zamora (ciudad colindante a la ciudad de Buenos Aires).

Qué mejor para los muchachos que tenerlo a él como maestro. Pero este tanguero no comenzó con la mirada puesta en el fueye sino en la trompeta y, sus oídos, en el jazz. Por suerte cerca suyo, rondaba un tío bandoneonista que trabajaba en orquestas rosarinas, Héctor Chera, hermano de su padre Luis (director de orquesta), quien no sólo lo entusiasmó con el instrumento sino que le enseñó y lo fue formando.

Con muy poca experiencia se largó a Buenos Aires con no más de catorce años y, en el Picadilly, aquel local que estaba en el subsuelo de la calle Corrientes casi Paraná, consigue ingresar en una agrupación pequeña llamada Los Serrano, a cargo de un señor Eduardo Serrano que lo despidió al poco tiempo.

Más adelante fue a estudiar, durante largos meses, con Eladio Blanco, músico de Juan D’Arienzo. Ya con mejor respuesta, volvió a la orquesta de Serrano y permaneció a su lado un par de años. Durante aquel tiempo de estudio alternó en la agrupación de Antonio Arcieri —violinista decareano que falleció poco después, el 5 de mayo de 1952—, y en la de Lorenzo Barbero.

Desde 1951 hasta 1954, estuvo con Miguel Caló, que incluyó una recordada gira por tierra brasileña y también grabaciones. Es digna de elogio su participación en varios discos, entre los que podemos citar a “En fa menor” (de Roberto Caló) y “El chamuyo” (de Francisco Canaro).

Sin obedecer un orden cronológico, es importante citar su tránsito por las orquestas de Ángel DomínguezMiguel NijensohnEnrique Francini y Joaquín Do Reyes. Fue primer bandoneón del pianista Juan José Paz cuando acompañó a Elsa Rivas, en su plenitud como cancionista; también ocupó ese lugar con Atilio Stampone e integró la formación que acompañaba a Armando Laborde y Alberto Echagüe, en el breve lapso que estuvieron fuera de la orquesta de D’Arienzo.

Hubo otros trabajos hasta que llegó el momento de su consagración definitiva cuando, en 1958, ingresó a las filas de Osvaldo Pugliese, para integrar la inolvidable línea de bandoneones junto a Osvaldo RuggieroJulián PlazaIsmael Spitalnik y Arturo Penón.

Fueron diez años de músico y arreglador, inmerso totalmente en el estilo y el espíritu del maestro. Alguna vez me comentó que Pugliese insistía a sus músicos que intentaran componer y hacer sus arreglos, a fin que la orquesta no resultara monótona. Era una forma de que, sin perder su particular secuencia rítmica, pudiera escucharse algo nuevo. Y así fue. Cada uno aportó lo suyo, y es posible que esa haya sido la causa por la que don Osvaldo siguiera tan vigente hasta su fallecimiento.

En cuanto a esta modalidad impuesta por Pugliese a sus muchachos respecto a los arreglos, Víctor me contó que generó algunos pequeños disturbios: «Como todos opinaban, ocurrían discusiones fuertes, varios tenían su trabajo hecho y no lo podíamos escuchar porque dos o tres decían que el que corría era el de Emilio Balcarce o el de Penón, por ejemplo, y uno que había hecho el suyo se quedaba con bronca. Ahora si yo con mi orquesta tuviera mucho trabajo me gustaría que los músicos compusieran y arreglaran porque así se irían formando». Y más adelante agregó: «hoy las orquestas se acabaron, de las que llevan años en la lucha están la de Leopoldo Federico y Rodolfo Mederos y alguna otra reciente, pero se trabaja poco, o son contratados para eventos especiales o para el turismo, no hay campo de acción y el baile, que sí funciona, se arregla con discos».

Volviendo al repaso de su trayectoria, llegamos al año 1968. Pugliese estaba enfermo y había otras cuestiones. Alguno de sus muchachos comenzaron a reunirse para tocar como sexteto y, en poco tiempo, sobrevino la retirada definitiva. Así nació el Sexteto Tango.

Ruggiero y Lavallén (bandoneones), Emilio Balcarce y Oscar Herrero (violines), Alcides Rossi (contrabajo), Julián Plaza (piano) —al que llegó después de tantos años portando el bandoneón— y el cantor Jorge Maciel.

Estuvo 19 años consecutivos con el sexteto, hasta que decidió retirarse. A partir de ese momento, participó en dos formaciones: la Orquesta Municipal del Tango entonces dirigida por Carlos García y Raúl Garello y la Orquesta Color Tango junto a Roberto Álvarez (bandoneón), Carlos Piccione y Fernando Rodríguez (violines), Amílcar Tolosa (contrabajo), Roberto Cicaré (piano) y Juan Carlos Zunini (tecladista).

Luego participó en el espectáculo Forever tango, con un grupo de músicos, cantores y bailarines, que recorrió Estados Unidos y Canadá. El director orquestal era Lisandro Adrover, y el cantor, nuestro amigo Alfredo Sáez.

En 2007, y dirigiendo su propia orquesta, graba un disco con el título, Amanecer ciudadano, editado por el sello EPSA que contiene diez temas, combinando tangos clásicos y páginas propias como: “Amanecer ciudadano”, “Meridional”, “A la sombra del fueye”, “Mistongueando” y “De norte a sur”.

En el 2010, hizo su segunda producción discográfica con el titulo Buenosaireando, junto a Alejandro Bruschini (bandoneón), Pablo Estigarribia (piano), Silvio Acosta (contrabajo) y Washington Williman (violín). El compacto tiene 12 temas, en los que se destacan dos composiciones suyas: “Buenosaireando” y “Romance de primavera”.

Buenos Aires, Christian Baldini, Compositora

Maria Laura Antonelli en Diálogo con Christian Baldini

El próximo 5 de Agosto (de 2022) tendré el placer de dirigir la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto” en el Auditorio Nacional del CCK, en un programa que presenta obras de Victor Lavallén y de María Laura Antonelli. “Criaturas del fuego” es una obra para violín y orquesta, y va a contar con Javier Weintreib como solista. Debajo hay una breve entrevista con la compositora.

Christian Baldini: María Laura, cómo comenzó la génesis de “Criaturas de fuego”? Cuál fue el disparador que te inspiró a escribir un concierto para violín y orquesta?

María Laura Antonelli: Esta obra “Criaturas del fuego” para violín y orquesta nació después del estreno de mi obra “Infernadero, seis piezas para Orquesta con piano y gritos olvidados”, en la que yo estuve como piano solista y con medios electroacústicos en vivo también. “Infernadero…” fue encargada y estrenada por la ONMA en 2019, a raiz de que yo lanzara mi disco de composiciones propias en piano “Argentígena, piano tango & electroacústica”(Acqua Records – 2018). Desde ahí me convocaron y empezó el trabajo con la Filiberto y “Criaturas” es un desafío porque es la primera vez que escribo un concierto solista para un instrumento que no es el piano. Sentí que la Orquesta estuvo muy feliz por el estreno de Infernadero y además recibí el premio de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina por mi labor compositiva de 2019, que atribuyo a Infernadero porque fue donde puse mi mayor energía ese año. Apenas se estrenó Infernadero, los programadores me propusieron componer una obra para violín solista y el orgánico de la ONMA. Empecé a escribirla en 2020 y luego se retrasó su estreno por la pandemia, estuve con otras obras, y hoy acá estamos. 

CB: Qué le dirías al público que son los aspectos más importantes de tu música? Cuáles son los elementos que les aconsejarías escuchar, como punto de partida?

MLA:  Me parece fundamental no subestimar jamás al público. Mi música está construida como un tejido de eventos sonoros que aparecen en la línea de tiempo, que a través de las intensidades y matices muestran la tímbrica, los colores y las texturas de ese tejido. Está atravesado por el tiempo de la escucha interna y la búsqueda de gestos de músicas que ya pasaron, algo así como si intentara reconstruir recuerdos de cosas que no ocurrieron. Los aspectos más importantes son la diversidad de los eventos sonoros que convergen en el espacio acústico, y para eso hay que diseñar ese espacio, que es el trabajo más difícil. Y creo que debe haber un factor de sorpresa en el ritmo en el que, aun habiendo propulsión, es decir, aunque podamos seguirlo con el cuerpo, sin haber sorpresa en esa propulsión, la música se apaga. Me gusta el desafío que tiene construir con un ancla en algo de la tradición, y también pienso que la capacidad de asombro está intacta y que hay que mantenerla viva cada vez que alguien escucha una música por primera vez. Lo que más deseo que me pase a mí al escuchar música es que la obra me permita desalienarme por un rato. Y eso mismo deseo para los otros que escuchan mi música.

CB: Cuáles han sido las influencias musicales más importantes en tu mundo compositivo?

MLA: Te los digo en cualquier orden, no cronológico ni en orden de importancia para mí, sinó así como me salen: Bach, Troilo, Piazzolla, Schaeffer, Schumann, Stravinsky, Bartok, Messiaen, Berio, Spinetta, Gobbi, De Caro, Gardel, Gismonti, Sting, y así sin nombrarte nada de jazz, el abanico es enorme igual, no sé…..todos mundos muy diferentes que desde el academicismo coexisten casi como una incongruencia dentro mío, pero es así como impactaron también en mí. Son músicas que conocí tanto al tocar el piano como escuchando en grabaciones o en vivo y que determinaron con mucha fuerza mi búsqueda de la creatividad musical y mi vocación.  

CB: Sos pianista, y me pregunto, cómo comenzó todo musicalmente para vos? ¿En que momento tuviste la necesidad de comenzar a componer?

MLA: Supongo que ambas cosas nacieron juntas. En principio empecé a tocar el piano porque quería aprender, pero ya tocaba de oído en un tecladito que había en mi casa desde muy chica, incluso antes de ir al colegio. En esa época ya inventaba melodías y formas en el tiempo, improvisaba un poco y luego la formación musical apuntó al piano en primer lugar y después a la composición especialmente en la adolescencia, cuando me peleaba con la partitura y quería poder tocar de oído lo que estudiaba leyendo y viceversa, y sentía que todo eso que inventaba y grababa empezaba a agigantarse y tuve la necesidad de hacerle lugar. Pasaron varios años hasta que pude encontrar la forma del discurso sonoro en el espacio acústico más o menos parecido a lo que imaginaba y descuadrarme de lo pianístico. Creo que, por suerte, casi nunca se llega a lo imaginado, sino que en el mejor de los casos la música cobra vida propia y aparece. Por eso me parece fundamental escuchar la voz interna que es la que pide la música.

CB: Muchas gracias por tu tiempo, y espero que tengamos un hermoso estreno de “Criaturas del fuego”.

MLA: Muchas gracias a vos Christian, será un gran concierto y es un placer enorme para mí estar trabajando juntos y que “Criaturas del fuego” tenga tu mirada.  

María Laura Antonelli al piano

Sobre María Laura Antonelli

Pianista, compositora y arregladora argentina. Tuvo experiencias como solista académica y pianista de tango en diferentes proyectos en las más importantes salas de Buenos Aires así como en el circuito under, el interior y en países europeos como Italia, Austria, Holanda, Alemania, Escocia y República Checa. Hizo música para danza contemporánea y cine. Integró proyectos como compositora, improvisadora y arregladora con formaciones desde dúos hasta orquesta típica. Cuenta con dos discos previos de tangos clásicos. El último, Argentígena, piano tango & electroacústica (Acqua Records-2018), netamente instrumental y de composiciones propias, fue considerado un trabajo “de frontera” por sintetizar elementos del tango, la música contemporánea y el jazz y nominado a los premios Gardel 2019. Actualmente trabaja en su próxima obra orquestal y en música de piano solo. Además es docente en el Conservatorio de la Ciudad A. Piazzolla y Conservatorio Superior M. de Falla.